Historia

En el año 1948, Augusto Prot, industrial Italiano, en su fábrica de Milán (Italia) construía equipos para enología (lavadoras, embotelladoras, tapadoras, etiquetadoras de botellas, etc).

Debido a los traumáticos eventos de la 2° guerra mundial, decidió vender la fábrica (que sigue funcionando con la misma marca "Prot") para buscar nuevos horizontes.

Así fue que se trasladó con su familia a la Argentina, y se radicó en Gral. Las Heras (Pcia de Buenos Aires), donde instaló la planta dedicada a la fabricación de equipos pulverizadores para frutales. También diseño y fabricó cortadoras de fiambre, ralladoras, lavarropas y secadoras.

En el ínterin, fiel al estilo italiano amante de las pastas, pensó en diseñar una maquina para elaborar pastas caseras que fuera superior a todo lo que se conocía en aquel entonces.

Es así que ideó y desarrolló el novedoso sistema que permite introducir la masa en los rodillos de sobado y de corte a través de bandejas fijas, sistema que aportó a la máquina mayor comodidad y facilidad de uso. Dicho invento fue patentado así como también su diseño ornamental de inconfundible belleza estética, y esta combinación en muy poco tiempo se convirtió en un éxito total.